En el relato de la tentación del Maestro en el desierto, Yeshua se identificó con este pasaje de Deuteronomio 8:2-5.
“ Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos.
Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca del Señor.
Tu ropa no se gastó sobre ti, ni se hinchó tu pie durante estos cuarenta años.
Por tanto, debes comprender en tu corazón que el Señor tu Dios te estaba disciplinando así como un hombre disciplina a su hijo.”
Si comparamos este texto con Mateo 4:1-11. Observamos que Jesús estuvo cuarenta días en el desierto, humillándose, tuvo hambre y fue probado antes de cumplir los mandatos de su Padre. Jesús citó las palabras “no sólo de pan vivirá el hombre..” que figuran en este texto, y las otras menciones a la Palabra que realiza, se encuentran algo antes de este pasaje en el cap. seis de Deuteronomio:
-“No tentarás al Señor tu Dios”. (Deuteronomio 6:16).
-“Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a Él servirás”. (Deut. 6:13).
Una vez más el cumplió con lo que estaba escrito.


